lunes, abril 10, 2006

Poemas

Yo pierdo

Yo nací
para la derrota

salgo del casino
con los bolsillos llenos,
aun así,
pierdo

El presidente de la compañia
me felicita,
aun así,
pierdo

Mientras escribo
esta mierda,
pierdo

Salgo ileso
de un accidente
pierdo,
pierdo

Tú y yo sabemos
que yo
siempre pierdo

Pero sobretodo
ellas
lo saben

Quiero
morir.

Buena suerte

Estoy contento
de ser un desgraciado a
los 24

si algún día
giran las tornas
no será
a peor

con el paso del
tiempo
te encariñas tanto
de tu fracaso
que apenas puedes
prestarle atención a
otra cosa

tu esperanza
es un mono
con ancas de rana
brincando encima del
televisor

y en cierta forma
es reconfortante:

derrota
equivale a tesoro
cuando aprendes
algo acerca
de la maldad

y sólo
encuentras
refugio en los
poemas
y la bebida.

es importante
pensar en el volumen
de población
humana

te mantiene a
salvo de conseguir
una
perspectiva
realista:

seis mil millones
de seres
humanos

con orejas
pies
narices
cerebros
agujeros del culo

¿quién se ocupa
de todos nosotros
salvo el diablo?

nuestro mayor
logro son la música clásica
y los bostezos

pero para mí las noches son lo mejor

las noches
y
sus horas
cayendo una a una
como riadas de
soldados
gaseados

estoy contento de
ser un
desgraciado
a los 24

si algún día
cambia la dirección
del viento
te lo haré saber

jueves, mayo 05, 2005

Huesos contra Galinda

Un mediodia mas, Divis se despertó con el sonido de su despertador pollo. Bueno, pensó, otro examen a tomar por el culo. Se puso en pie y caminó hasta el cuarto de baño. Cerró la puerta y vomitó a escopetazos en el lavabo. Una papilla violeta con tropezones negros, producto del tóxico calimocho ingerido la noche pasada. Pensó en la noche pasada. Pensó en todas las noches pasadas. en realidad, siempre era la misma patética noche, repetida una y otra y otra vez. era de locos seguir intentándolo. Abrió el grifo de la ducha y ajustó la temperatura del agua. Después entro dentro y se quedó ahí parado. Su nabo volvía a estar tieso igual que una vara de medir niños de escuela. Divis lo sostuvo en la palma de la mano como si fuese una rata muerta y se hizo una paja lenta y somera, pensando en todas las conejos a las que llamaba “amigas”. María, Pili, Marta, Esther, Iria ... pensó en las tetas de todas ellas, en sus pezones y sus lenguas, mientras el agua de la ducha le chorreaba por el glande. Cada vez había mas pezones, mas culos, más lenguas. Finalmente se corrió, sin sentir apenas nada. se enjabonó y aclaró, salió de la ducha y se hizo otra nueva paja en el retrete. la del desquite.
En la calle, el sol abrasaba las aceras, las ruedas y capos de los coches. De las bragas de las verduleras salía una fumata negra. Los pajaros chirriaban por sus picos enfermos. Las palomas se cagaban en los parques y las calvas seborreicas de desdentados jubilados. Una tempestad de cagadas y fuego solar. Divis entró en un bar. Se sentó en la barra y pidió una fanta de naranja. La camarera se rió de él. era un clon de Galindo, el pizpireto y monstruoso colaborador de crónicas marcianas, en versión femenina.
¿de qué te ríes, hija de puta? tienes suerte de no romper los espejos cuando pasas frente a ellos – gritó Divis.
el clon de Galindo sirvió la fanta de naranja con lagrimas de hilaridad en los ojos.
la quiero con pajita, puta.
El clon trajo la pajita y se retiró al almacén con nuevas carcajadas histriónicas.

El bar estaba vacío. Vacío de gente, vacío de vida. incluso vacío de muerte. Divis se preguntó si alguien más aparte de él había entrado alguna vez en aquel tugurio. Se bebió su fanta con parsimonia, pensando en todo lo que había hecho mal a lo largo de su vida. Bueno, todo había empezado en el momento de nacer y terminó justo en el momento en que había apoyado el trasero en el taburete de aquel lugar. Sacó una moneda de euro y la dejó junto al vaso vacío con hielos. Cuando se disponía a abrir la puerta de salida, escuchó unos berridos. Procedían del almacén. eran unos berridos horrendos, similares a una cacería de focas. Divis, saltó la barra, recordando las valiosas técnicas de salto de potro aprendidas en su etapa de formación claretiana y pasó directamente al almacén.
El lugar era oscuro, húmedo y tumefacto. En un rincón a la derecha, había una bombilla colgando del techo. Expelía una macilenta luz verduzca. incluso aquella luz apestaba. debajo de la luz estaba Galinda. sentada a cuatro patas entre charcos de cerveza derramada, en pelota viva y manoseándose la pescadilla. Su pequeño y deforme cuerpo varicoso se estremecía entre espasmos y berridos como una pequeña serpiente agonizando.

Sabía que entrarías aquí – dijo Galinda, sonriendo de oreja a oreja, justo antes de expulsar a la oscuridad una flema apocalíptica.
Divis sintió como le sobrevenía una arcada y se llevó las manos a la boca para evitar el vómito.
vamos, lo he estado preparado para tu llegada – dijo el adefesio exhibiendo frente a Divis su chirla infestada en caldo de pescado podrido.
Jesucristo, es algo repugnante - respondió Divis.
Es todo tuyo - bramó Galinda.
Bestia inmunda, ¿piensas que alguien puede desear tener algo así? .
Me importa un pijo si lo deseas o no, poya de periquito. Tú vas a lamerlo y a encharcarlo hasta que ya no puedas más o de lo contrario no saldrás vivo de aquí.
Nunca he creído en Dios – dijo Divis - pero a partir de hoy creo en el Demonio.

Galinda saltó sobre su bragueta como un mastín rabioso. Antes de que el pobre chico pudiera darse cuenta, Galinda ya tenía el cacharro en el interior de su hedionda cavidad bucal. Ahora, su huesudo priamo era enteramente de su propiedad. Galinda trabajaba con furia desmedida. Parecía la Diosa Khali en ayunas, una bomba de succión. Divis cayó al suelo y comenzó a chillar y a menearse. Sintió los pequeños colmillos de Galinda inyectarse como espesas agujas de saliva caliente en la base de la poya, el escroto y el glande. Galinda iba a desmembrárle el trasunto del cuerpo y guardarlo luego como trofeo. Divis buscó a tientas, en la oscuridad. buscaba algo a lo que agarrarse o que agarrar. Era una búsqueda desesperada, y limitada a la longitud de su famélico brazo de ruandés nacionalizado español. dio con el cuello de una litrona de mahou, lo empuñó y lanzó dos secos garrotazos. el primero impactó en la traquea de Galinda, y la criatura se llevó las manos al cuello y comenzó a toser y a axfisiarse. El segundo, libre ya de su terrible presa, le abrió el cráneo como un melón de temporada.
Mientras Divis se ponía temblónamente en pie y se subía los calzones y los pantalones, Galinda liquidaba los estertores de su muerte entre aullidos:
debes dármela entera ... toda tu leche ... debes dármela entera, la necesito toda,
ahora, hasta la última gota ...

lunes, enero 03, 2005

Too fast Too furius

"¿Poky tú que tienes?"

"Pareja de ases, ¿tú?"

"Doble pareja"

Tras esta última mano Poky se negaba a jugar, decisión acertada aunque tardía, debió haberla tomado en el momento justo en que él propuso jugar una partida de póker. Parecía que la noche no iba a dar para más, nos encontrabamos en casa de Oscar y Poky y yo decidimos huir.

"¿Tio damos una vuelta en el Cañonero?"

"Jeje, no tienes cojones"

No hablabamos nosotros, era el whisky que nos había poseido, podía ver la botella de Ballantines en mi hombro susurrándome que se sentiría muy decepcionada si me iba a casa. No podia defraudarla, hacía años que ya habíamos sellado un pacto de sangre, ella sería mi amiga, mi amante, mi musa; yo solo debía ser un esclavo sumiso.Poky y yo salimos de casa de Oscar decididos, era de vital importancia dar una vuelta en el Cañonero, en caso contrario el mundo podría desaparecer. No importaba que Poky no tuviese carnet, estuviese borracho y que el Cañonero fuese un R5 que de adoptar forma humana tendría edad suficiente para emborracharse en cualquier garito de Torre Europa.

"¡Míralo!, está ahí aparcado"

Tras una desesperada búsqueda llegamos a él. Poky sonreía, estaba orgulloso del coche de su madre. Yo también lo estaba.

"Poky da marcha atrás y con cuidado"

Quién le ha visto y quién le ve, dejando atrás el Parque del Gato en su bólido, Poky ya era adulto, se estaba independizando. Un conejo blanco se cruzó delante de nosotros y desapareció en la oscuridad, yo le dije a Poky que girase a la derecha tras él pero no me escuchó; un escalofrío recorrió mi cuerpo, pues soy hombre temeroso de las señales.Continuamos nuestro trayecto hasta que decidió llamar a la GUARRA para informarle de la empresa que estaba a punto de acometer. Vi sus ojos mientras la llamaba, él sabía que ella quedaría prendada de su astucia y le pediría que fuese a recogerla. Desgraciadamente la tipa en cuestión no le cogió el teléfono, probablemente porque estaría flirteando con algun fulano. Decidimos proseguir nuestra marcha ....

"Poky,¿llevas las luces?"

"Na tio, esto esta de puta madre"

Eramos los amos de la carretera, poco importaba que fuesemos de noche sin luces, nuestros ojos estaban especialmente diseñados para ver en la oscuridad, no había problema. En el momento en que nos metíamos en el túnel de Corazón de María miré a Poky. Realmente me arrepentía de ser un veinteañero heterosexual, veía a un joven apuesto de rasgos apolíneos, nada podía pararle. De haber nacido cajera del Carrefour, habría deslizado una cinta de Los Chichos en el cassette antes de abalanzarme sobre su bragueta, nueve meses más tarde hubiese tenido un hijo conocido en el barrio como Johny que acabaría pegando a su mujer, que más se podía pedir.

"Oy, oy"

El Cañonero hacía zig-zag en una carretera de dos sentidos, quizás el coche hubiese absorbido el alcohol que Poky y yo habíamos sudado; de repente, el vehículo golpeo uno de los bordillos del túnel y volcamos. Nos deslizamos unos metros por la calle hasta que el coche finalmente se detuvo. Durante esos momentos el silencio fue total, el embriagadar perfume mezcla de aceite y ozono unido a los fuegos artificiales generados por el techo del coche raspando el asfalto requerian toda nuestra atención. El R5 quedó aparcado delante de casa de Poky, el aparcamiento había sido un éxito, el Cañonero guardaba perfectamente las distancias con el resto de coches estacionados y estaba totalmente pegado al bordillo. El único problema es que el techo del coche estaba apoyado sobre el suelo. El Cañonero habia muerto en acto de servicio, en sus ultimas palabras nos aseguró que velaría por nosotros allá donde fuese.

"Ey,¿ estáis bien?"

Ví una cabeza asomarse por una ventana del Cañonero, ¡ es un ángel !, tras una inspección más detallada me quedó claro que no lo era. En ese momento maldecí mi suerte, evidentemente era culpa de la masturbación, ya me avisaron los curas Claretianos que iría al infierno. Yo pensaba que lo peor que me podía pasar es que mi polla adoptara forma de joystick. Luego me percate de que no había muerto, volví a maldecir mi suerte.

"La he cagado tio"

El joven apuesto se había transformado en un mutante asustadizo primo hermano de Gollum, como si de una metamorfosis kafkiana se tratara. Nadé contra la corriente de mierda que manaba por los bajos de su pantalón hasta acercarme a él para soltar alguna brillantez.

"¿Por qué has acelerado en la curva?"

"Estoy borracho"

Dialogamos. Nuestra conversación posterior podría haber dado lugar a varios libros y haberse hecho un hueco en la historia, junto a los diálogos Socráticos. Me hallaba en un profundo momento de introspección cuando creí notar que alguien nos hablaba.

"Ya os vale, podíamos haber chocado con vosotros"

Las señoritas que nos esperaban fuera intentaron que nos diesemos cuenta de lo despreciables que éramos, tanto poky como yo sabemos que somos seres absolutamente lamentables a si que no podíamos más que asentir a lo que nos decían y corregirlas por si no habían puesto suficiente énfasis en algún punto. Cuando me cansé de su presencia emplee la frase que en las distocecas siempre ha funcionado a la perfección para que las féminas me ignoren.

"Hola, me llamo Rafa"

Tampoco sé si hay alguna otra combinación de palabras que surta el mismo efecto porque a día de hoy jamás he podido probar con otra.
Con los ánimos más calmados yo me marché antes de que bajasen sus padres, durante el trayecto hacia mi casa miré atrás y ví la escena de lejos, aquello pertenecería siempre a mi oscuro pasado; me sentí como un fugitivo solitario portador de un gran secreto, como el gran David Carradine en su inolvidable serie Kung Fu.Entonces me quité los zapatos, até los cordones con un nudo, me los eché al hombro y caminé hacia la Luna.

sábado, enero 01, 2005

¡Feliz 2005!

Tras el comienzo de un nuevo año, todos los hombres de bien hacemos propósitos de enmienda mientras nos apretamos el nudo de la corbata, desgraciadamente la mayoría de ellos no los recordaremos a la mañana siguiente.
Nuestra historia trata de una persona que jamás hizo nada por cambiar; seguid así y ateneos a las consecuencias ....

"Jojojo, creo que ya lo tengo todo"

Mapo se encontraba en el umbral de la puerta de su casa ataviado con sus mejores galas y portando una bolsa del supermercado de la esquina. Se miró una última vez en el espejo y cerró la puerta con llave -- hoy no era una noche cualquiera, comenzaba un nuevo año y había que celebrarlo por todo lo alto. Nuestro protagonista corrió escaleras abajo y arriba, dirigiéndose al otro piso que sus padres poseían en el mismo edificio.

"Jojojo, como la estoy liando"

Mapo se encontraba en estos momentos abriendo su botella de Ballantines, recien comprada para la ocasión. En la mesa de su casa había cuatro vasos de cristal, uno para él , otro para Rafa otro para Poky y otro para Oscar. Sentados, rodeando la mesa presidida por ese dulce elixir de la felicidad, se encontraban él y tres muñecos de peluche que llevaban adheridos con celo unos cartelitos que mostraba sus nombres, y efectivamente estos eran Rafa, Poky y Oscar.

"Poky, a ti te la cargo hasta arriba , ¿o no?"

Mapo dió la fiesta por comenzada y puso algo de música para ambientar el gran momento que estaba pasando con sus "Megacolegas". En ese momento su móvil anunció la llegada de otro de los innumerables mensajes procedentes de webs pornográficas. Él lo leyó atentamente.

"Joe es bea, pues na tio, al final no viene porque esta enfadada, osea lo que pasa mismamente es quehhhh el otro dia no me puse goma mientras le daba por detrás, le metía un dedo por la oreja y le frotaba el potorro con la rodilla"
"Voy a tener que asaltar otro camión de condones, es la única salida que le veo a mi relación con , ehhhhhh , ¿bea?"

Mapo habló sin parar hasta acabarse la botella, hoy era su dia, era el rey de la fiesta ya que así lo acreditaba la corona del burguer king que llevaba en su cabeza; todos le miraban con orgullo y respeto, un respeto que había sabido ganarse, ya se lo decía su madre, tú tienes alma de líder y eres muy guapo. Él era un ligón y era necesario dejar constancia de ese hecho en todo momento ya que es la única manera de afianzarse en lo más alto del escalafón social formado por él y los miserables de sus colegas. Como lo estaba gozando, hasta llegó a despertar a un vecino con una de sus estruendosas risotadas.

"Venga Oscar, te toca tirar"

Mapo había sacado un tablero de parchís y se disponía a comenzar una vibrante partida. Él se lo estaba pasando en grande, pero no podía entender la exagerada tardanza de Oscar en tirar los dados; él esperaba mirando con la boca abierta a uno de los peluches, pasaron horas. A las cuatro de la mañana, sentado en su piso del barrrio de Prosperidad Mapo vivió uno de esos momentos de éxtasis intelectual que a algunos científicos les ha llevado a pasar a la historia, a él simplemente le permitió comprender su situación. Seguidamente se abrazó a los peluches, se tiró al suelo, se colocó en posición fetal y mientras la raja de su orondo culo se asomaba por encima del pantalón pensó si tal vez era este el momento de hacer un propósito de enmienda.

A la mañana siguiente no recordó nada .....